Finanzas empresariales / Finanzas personales / Formación

Opinión



Mostrando entradas con la etiqueta País. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta País. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de mayo de 2022

Resultados 2021, retos del futuro

Resultados 2021, retos del futuro

Tendencias económicas Venezuela 

Los indicadores económicos venezolanos correspondientes al ejercicio fiscal terminado el 31 de diciembre de 2021 tuvieron una leve mejoría. Indudablemente, las secuelas del COVID-19 siguieron estando latentes en la economía mundial y nacional; no obstante, se dio una leve apertura para el reinicio de actividades comerciales, industriales y de servicio, así como de socialización. 

Para el cierre del 2021, siguen habiendo jurisdicciones que han sido fuertemente abatidas por la crisis humanitaria acaecida durante el año 2020. Esto ha motivado el desajuste económico de todos los países en el mundo, propiciando incluso el incremento de la inflación anual. De acuerdo a datos del Banco Mundial, la inflación promedio del mundo ascendió a 3,40%, cuando en el 2020 fue de 1,90%. Un caso emblemático es el de los Estados Unidos, donde la inflación cerró en más de cuatro puntos porcentuales.

Si bien es cierto que para el 2021 Venezuela logró salir del escenario hiperinflacionario, la inflación fue de las más altas del mundo, con una dolarización de facto que sobrepasó las tres cuartas partes de las transacciones realizadas en el mercado doméstico. Paradójicamente, el país se mantuvo con estabilidad social relativa, considerando que la diatriba política se ha desgastado sistemáticamente.

El traslado de empresas a operaciones en línea se ha mantenido, elevando los niveles de informalidad; no obstante, la tecnología de la información es en la actualidad el mejor aliado de las organizaciones formales que se encuentran funcionando en el país. 

El gobierno venezolano ha sido más abierto a las oportunidades del mercado a través de un bajo asedio a los medios de producción, y más se ha dedicado a legislar en pro de aumentar las cargas tributarias de los contribuyentes. Siendo así, el sector privado en la actualidad, ha tomado un rol importante en cuanto a la sostenibilidad relativa del país.

Inflación

La inflación está determinada por la variación de precios de bienes y servicios tranzados en un mercado de oferentes y demandantes en un espacio de tiempo. De acuerdo a cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), Venezuela afrontó una fuerte inflación durante el ejercicio fiscal terminado el 31 de diciembre de 2021, significativamente menor a las del 2020. Tal como se observa en la Gráfica 1, la inflación se ha desacelerado; no obstante, esto no se ha producido por medidas gubernamentales, sino más bien producto del achicamiento de la economía del país y la dolarización de facto.


Gráfica 1. Variación de inflación 2016-2021. Elaboración propia (2022). Fuente: BCV

Aun cuando la mejora es sustancial, sobre todo con respecto a los datos del 2018, Venezuela sigue viéndose fuertemente impactada por los efectos de la inflación, lo que tiene un efecto directo en el poder de consumo de sus habitantes y en las dificultades que esto ocasiona en aras de pronosticar resultados financieros en el entorno empresarial.

Producto interno bruto (PIB)

El producto interno bruto es el valor de los bienes y servicios producidos en un país, bien sea mediante el uso de factores de producción nacionales o extranjeros, durante un período determinado. El Banco Central de Venezuela no ha publicado cifras relacionadas con el Producto Interno Bruto para el año 2018, 2019, 2020 y 2021; los mismos se encuentran actualizados hasta el 2017. Tal como se muestra en el Gráfico 2 (provisionales), a valores constantes y corrientes, el PIB ha descendido de forma significativa en al menos los últimos cinco años a valores constantes, mientras que la curva a valores corrientes no tiene límite, producto de las serias distorsiones monetarias.


Gráfico 2. PIB a precios constantes 2007 (confirmado), hasta el período 2008-2017 (Provisional). Elaboración propia (2022). Fuente: BCV

De forma complementaria y sin mayor explicación técnica, el Banco Central de Venezuela revela al margen que: el PIB del primer trimestre de 2019 fue en Bs59.824,000, dividido entre 7.986,000 por actividad petrolera y 46.970,000 por actividad no petrolera. Al comparar primer trimestre de 2019, con el primer trimestre de 2018, hubo una variación de -26,8%, divido -19,1% por actividad petrolera y -27,3% por actividad no petrolera (valores no reconvertidos, tomados directamente de la web del BCV).

Al comparar primer trimestre 2019 con el cuarto trimestre de 2018, se denota un decrecimiento de -23,7% (Actividad petrolera: -11,6% y actividad no petrolera: -25,4%).

De acuerdo con el Indicador de Actividad Económica elaborado por el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), la actividad económica de Venezuela registró un aumento de 6,8% en 2021, explicado de forma determinante por el incremento de la producción petrolera. De esta manera, el nivel de producción de bienes y servicios de la economía venezolana es significativamente inferior al de antes de la pandemia, debido a las fuertes contracciones de 2019 y 2020. Desde el punto de vista estadístico ese crecimiento corresponde totalmente un efecto rebote en vista del excepcionalmente bajo nivel que registró la economía en 2020, en particular la extracción de petróleo.

Las estimaciones del OVF sugieren que en 2019 la actividad económica cayó 26% en 2019 y 25,3% en 2020, respectivamente, con lo cual la pérdida acumulada de la producción de bienes y servicios en 2021 respecto a 2012 excede el 75%. Esta reducción del tamaño de la economía se ha reflejado en un aumento exponencial de la pobreza y una reducción del ingreso real de los venezolanos.

De la desagregación del 6,8% de la expansión de la actividad económica, 71,2% correspondió al aporte del petróleo. Un sector que igualmente contribuyó a esa expansión fue el del comercio y los servicios. Igualmente, el sector financiero mostró una mejoría tras seis años de caídas consecutivas, que han reducido la dimensión de esa rama de la economía en aproximadamente 80% en 2021 con relación a 2012.

Reservas internacionales

Las reservas internacionales son el conjunto de activos financieros sobre el exterior en poder o bajo el control de las autoridades monetarias, las cuales están a su disposición para atender desequilibrios de la balanza de pagos. Estos activos constituidos principalmente por oro, divisas, derechos especiales de giro, depósitos en bancos extranjeros y posición ante el Fondo Monetario Internacional, están a disposición de dichas autoridades para servir como medios de pago de las transacciones corrientes y financieras que realiza el país con el resto del mundo, y a la vez para respaldar el valor interno y externo de la moneda nacional. 

En Venezuela la autoridad monetaria que centraliza y administra las reservas internacionales del país es el Banco Central de Venezuela. Tal como se puede apreciar el Gráfico 3, las reservas venezolanas han ido descendiendo de forma consistente durante los últimos cinco años, con un ligero repunte durante el último semestre del 2018, al ser comparado con el primer semestre del mismo año y en el 2021.

Gráfico 3. Reservas internacionales 2012-2021. Elaboración propia (2021). Fuente: BCV

Tipo de cambio

Tal como se muestra en el Gráfico 4, el tipo de cambio ascendió en aproximadamente un 152% durante todo el ejercicio fiscal terminado el 31 de diciembre de 2021, cerrando en Bs4,5897 por cada dólar americano.


Gráfico 4. Tipo de cambio oficial 2021. Elaboración propia (2022). Fuente: BCV

El mercado ha incorporado al dólar como moneda de intercambio formal. La banca ha ido incorporando instrumentos para el depósito de divisas; no obstante, aún existen serias limitaciones operativas para el flujo de efectivo de forma interbancaria.

Tasas de interés activa y pasiva

La tasa de interés activa es la que es cobrada por los bancos a sus clientes, mientras que la tasa de interés pasiva es que la que pagan las instituciones financieras a sus depositantes; todo esto con el fin de llevar a cabo el proceso de intermediación financiera.

El manejo de la tasa de interés activa y pasiva también es considerado dentro de las políticas fiscales efectuadas por el gobierno nacional, a fin de mitigar el impacto de la hiperinflación, aumentando o disminuyendo la liquidez monetaria, dependiendo de las necesidades de la nación. En los Gráficos 5 y 6, pueden observarse el tipo de interés de cierre, de acuerdo a lo publicado por el BCV. Se presenta el período 2021.

Gráfica 5. Tasa de interés pasivas anuales nominales 2021. Elaboración propia (2022). Fuente: BCV

Gráfica 6. Tasa de interés activas anuales nominales 2011- 2021. Elaboración propia (2022). Fuente: BCV

Encaje legal

El encaje legal: se refiere al porcentaje de obligaciones que las instituciones bancarias deben mantener como reserva obligatoria en el BCV. En la medida en que aumenta el coeficiente de encaje o porcentaje que, mediante resolución, las instituciones bancarias deben mantener en el BCV, aumenta la porción de las reservas bancarias no disponibles para la creación del crédito. La banca puede decidir tener en sus cuentas en el BCV un monto mayor de dinero que el exigido que se denomina reservas bancarias excedentes mantenidas en el BCV, mientras que a los montos que deben mantener por constitución de encaje se les llama reservas legales. Actualmente, el encaje legal se calcula de dos formas:

i. Sobre las bases de reservas de obligaciones netas e inversiones cedidas, contabilizadas a una fecha determinada, se le aplica un coeficiente o porcentaje comúnmente denominado coeficiente base de reservas.

ii. Sobre el saldo marginal o incremento tanto de las obligaciones netas como de las inversiones cedidas observadas respecto a sus bases de reservas, de conformidad con las evaluaciones realizadas por el emisor. A este incremento se le aplica un coeficiente denominado marginal.

En el cálculo del encaje legal se emplean las definiciones siguientes:

• Obligaciones netas: se refiere a todos los depósitos, captaciones, obligaciones u operaciones pasivas, incluyendo y excluyendo algunas operaciones identificadas mediante resolución.

• Inversiones cedidas: cesión de los derechos de participación sobre títulos o valores efectuada por las instituciones bancarias.

• Bases de reservas: montos totales de las obligaciones netas o de las inversiones cedidas contabilizadas a una fecha preestablecida por el BCV.

• Saldo marginal: es el monto correspondiente del incremento que se genere tanto en las obligaciones netas como en las inversiones cedidas respecto a sus bases de reservas. En otras palabras, se refiere al comportamiento observado a partir de la fecha establecida como base de reserva.

De acuerdo con el portal Finanzas Digital: “A partir del año 2018, a consecuencia de las medidas implementadas sobre el encaje legal, se ha observado una disminución de las reservas bancarias excedentarias que mantienen los bancos en el Banco Central de Venezuela (BCV).

El cumplimiento del encaje legal ha pasado de un máximo de 548% en julio de 2018, a un mínimo de 52% en lo que va de septiembre de 2021. En febrero de 2019 comenzó el intento por parte de las autoridades de controlar la liquidez monetaria a partir de la elevación del coeficiente del encaje legal a niveles excesivamente altos en relación a estándares internacionales. Desde la fecha, la Banca Universal ha reportado déficits de encaje durante 25 de los 32 meses transcurridos.”

Sector petrolero venezolano

De acuerdo con el portal Economía hoy, “La producción petrolera venezolana en 2021 se ubicó en un promedio de 554.000 barriles diarios, un incremento de 10,8% en comparación con 2020, de acuerdo con fuentes secundarias citadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). En tanto, según los datos aportados por PDVSA, el promedio fue de 636.000 bd, un alza de 11,7% comparado con el año previo.”

En dicho portal se afirma que “Estos niveles de producción, si bien están por encima del promedio del año pasado, están bastante lejos de sus máximos históricos o de los registros previos a las sanciones estadounidenses.”

En cuanto al precio del petróleo “(…) la mezcla Merey, la referencia venezolana dentro de la cesta Opep, se ubicó en diciembre en $54,89 por barril, una caída de 10,3% con respecto a noviembre. El promedio del año llegó a $51,45, por encima del que registró en 2020 ($28,12), un alza de 83%.”

Indudablemente, la presente situación ha generado serios desequilibrios en la fuente de ingresos de exportación de crudo, en la recaudación tributaria e incluso en el suministro de gasolina y demás derivados en el mercado interno, generando importante secuelas en la distribución interna de bienes y el aumento de todas las actividades donde el combustible y la movilidad sean parte de la estructura de costos.

Fuentes:

https://datos.bancomundial.org/indicator/FP.CPI.TOTL.ZG

https://observatoriodefinanzas.com/la-economia-venezolana-se-recupero-en-2021-pero-esta-lejos-de-los-niveles-pre-pandemia/

https://finanzasdigital.com/2021/09/impacto-del-encaje-legal-sobre-la-banca/

www.bcv.org.ve

https://economiahoy.digital/cuanto-petroleo-produce-venezuela-en-2021/


jueves, 20 de mayo de 2021

Resultados 2020, retos del futuro

 Resultados 2020, retos del futuro

I.          TENDENCIAS ECONÓMICAS

Los indicadores económicos venezolanos correspondientes al ejercicio fiscal terminado el 31 de diciembre de 2020 mantuvieron la tendencia a la baja. Este año estuvo marcado por un hecho sin precedente, como fue la pandemia propiciada por el COVID-19. El mundo cerró temporalmente gran parte de las operaciones comerciales, limitando incluso el tráfico de personas entre países. El hecho sin precedentes, no sólo generó retroceso económico en Venezuela, también generó significativos impactos en todos los países del mundo, incluso, los más desarrollados.

Para el cierre del 2020, aún no se habían generado soluciones definitivas a la problemática, por lo que los impactos siguen apareciendo, sobre todo en las jurisdicciones más vulnerables, quienes han visto seriamente limitado la posibilidad de generar beneficios económicos que permitan sufragar el gasto público, quien para dicho ejercicio incluye partidas no identificadas inicialmente, con el fin de sobrellevar una crisis humanitaria severa para toda la población mundial.

Para el caso venezolano, persisten problemas inflacionarios, desequilibrios cambiarios (con una dolarización de facto que según fuentes no oficiales puede alcanzar hasta el 60% de las transacciones) y la desaparición sistémica de las reservas internacionales. Aún con este escenario, el país se ha mantenido con estabilidad social relativa.

Las empresas que se han logrado mantener, han migrado a operaciones en línea, a través de la tecnología de la información, mientras que muchos otros han desaparecido en su totalidad. Los controles han desaparecido, dado que los privados han tenido que hacerse cargo de prácticamente todo el sistema económico y ha surgido una fuerte tendencia a la informalidad comercial, la cual se incrementó de manera sustancial durante el proceso pandémico.

Inflación

La inflación está determinada por la variación de precios de bienes y servicios tranzados en un mercado de oferentes y demandantes en un espacio de tiempo. De acuerdo a cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), Venezuela afrontó una severa inflación durante el ejercicio fiscal terminado el 31 de diciembre de 2020. Tal como se observa en la Gráfica 1, los factores de inflación generaron una variación de aproximadamente 2.959,84% en el período de diciembre de 2020 a diciembre de 2019. Indudablemente es una disminución significativa con respecto al año 2019; no obstante, esto no se ha producido por medidas gubernamentales, sino más bien producto del achicamiento de la economía del país.

Gráfica 1. Variación de inflación 2020-2009. Elaboración propia (2021). Fuente: BCV

Tal como se aprecia en el Gráfico 2, servicios de vivienda excepto teléfono, servicios de educación, salud y transporte fueron los rubros que tuvieron incrementos más significativos durante el 2020, mientras que alimentos y bebidas no alcohólicas, bebidas alcohólicas y tabaco y comunicaciones fueron los rubros con menos variación.

Gráfico 2. Inflación 2020 por rubro. Elaboración propia (2021). Fuente: BCV

Tal como se logra ver en la gráfica, los rubros más afectados por la inflación durante el 2020 fueron: bienes y servicios diversos, comunicaciones, salud y equipamiento del hogar. Por otro lado, los servicios de educación y los servicios de vivienda excepto teléfono, fueron los que tuvieron menor variación.

Producto interno bruto (PIB)

El producto interno bruto es el valor de los bienes y servicios producidos en un país, bien sea mediante el uso de factores de producción nacionales o extranjeros, durante un período determinado. El Banco Central de Venezuela no ha publicado cifras relacionadas con el Producto Interno Bruto para el año 2018, 2019 y 2020; los mismos se encuentran actualizados hasta el 2017. Tal como se muestra en el Gráfico 3 (provisionales), a valores constantes y corrientes, el PIB ha descendido de forma significativa en al menos los últimos cinco años a valores constantes, mientras que la curva a valores corrientes no tiene límite, producto de las serias distorsiones monetarias.


Gráfico 3. PIB a precios constantes 2008-2017 (Provisional). Elaboración propia (2021). Fuente: BCV

De forma complementaria y sin mayor explicación técnica, el Banco Central de Venezuela revela al margen que: el PIB del primer trimestre de 2019 fue en Bs59.824,000, dividido entre 7.986,000 por actividad petrolera y 46.970,000 por actividad no petrolera. Al comparar primer trimestre de 2019, con el primer trimestre de 2018, hubo una variación de -26,8%, divido -19,1% por actividad petrolera y -27,3% por actividad no petrolera.

Al comparar primer trimestre 2019 con el cuarto trimestre de 2018, se denota un decrecimiento de -23,7% (Actividad petrolera: -11,6% y actividad no petrolera: -25,4%).

De acuerdo al portal web de Banca y Finanzas, “El Producto Interno Bruto (PIB) venezolano descenderá a niveles de entre US$18.000 y US$19.000 millones de dólares en 2020, lo que supone un PIB por habitante de apenas US$600, cifra que significa un retroceso de más de 70 años, puesto que en 1950 el PIB per cápita ascendió a US$751,04, con una población de 5.035.000 habitantes.”

Reservas internacionales

Las reservas internacionales son el conjunto de activos financieros sobre el exterior en poder o bajo el control de las autoridades monetarias, las cuales están a su disposición para atender desequilibrios de la balanza de pagos. Estos activos constituidos principalmente por oro, divisas, derechos especiales de giro, depósitos en bancos extranjeros y posición ante el Fondo Monetario Internacional, están a disposición de dichas autoridades para servir como medios de pago de las transacciones corrientes y financieras que realiza el país con el resto del mundo, y a la vez para respaldar el valor interno y externo de la moneda nacional. En Venezuela la autoridad monetaria que centraliza y administra las reservas internacionales del país es el Banco Central de Venezuela. Tal como se puede apreciar el Gráfico 4, las reservas venezolanas han ido descendiendo de forma consistente durante los últimos cinco años, con un ligero repunte durante el último semestre del 2018, al ser comparado con el primer semestre del mismo año.


Gráfico 4. Reservas internacionales 2010-2020. Elaboración propia (2021). Fuente: BCV

Tipo de cambio

Tal como se muestra en el Gráfico 5, el tipo de cambio ascendió significativamente durante todo el ejercicio fiscal terminado el 31 de diciembre de 2020, hasta cerrar el 30 de diciembre en Bs1.104.430,58704125 y Bs1.107.198,58350000 por cada dólar americano para la compra y para venta, respectivamente.


Gráfico 5. Tipo de cambio oficial 2020. Elaboración propia (2021). Fuente: BCV

El mercado ha incorporado al dólar como moneda de intercambio formal. Desafortunadamente, la banca no ha ido en la misma línea, por lo que todo se ha dado al menudeo a través del uso del efectivo. Durante el 2020, año pandémico, la adquisición de bienes y servicios se ha hecho principalmente en dólares americanos, ante la desaparición sistémica de bolívares en efectivo.

Tasas de interés activa y pasiva

La tasa de interés activa es la que es cobrada por los bancos a sus clientes, mientras que la tasa de interés pasiva es que la que pagan las instituciones financieras a sus depositantes; todo esto con el fin de llevar a cabo el proceso de intermediación financiera.

El manejo de la tasa de interés activa y pasiva también es considerado dentro de las políticas fiscales efectuadas por el gobierno nacional, a fin de mitigar el impacto de la hiperinflación, aumentando o disminuyendo la liquidez monetaria, dependiendo de las necesidades de la nación. En los Gráficos 6 y 7, pueden observarse el tipo de interés de cierre, de acuerdo a lo publicado por el BCV. Se presenta el período 2010 - 2020.


Gráfica 6. Tasa de interés pasivas anuales nominales 2010- 2020. Elaboración propia (2021). Fuente: BCV


Gráfica 7. Tasa de interés activas anuales nominales 2010- 2020. Elaboración propia (2021). Fuente: BCV

Encaje legal

El encaje legal: se refiere al porcentaje de obligaciones que las instituciones bancarias deben mantener como reserva obligatoria en el BCV. En la medida en que aumenta el coeficiente de encaje o porcentaje que, mediante resolución, las instituciones bancarias deben mantener en el BCV, aumenta la porción de las reservas bancarias no disponibles para la creación del crédito. La banca puede decidir tener en sus cuentas en el BCV un monto mayor de dinero que el exigido que se denomina reservas bancarias excedentes mantenidas en el BCV, mientras que a los montos que deben mantener por constitución de encaje se les llama reservas legales. Actualmente, el encaje legal se calcula de dos formas:

i. Sobre las bases de reservas de obligaciones netas e inversiones cedidas, contabilizadas a una fecha determinada, se le aplica un coeficiente o porcentaje comúnmente denominado coeficiente base de reservas.

ii. Sobre el saldo marginal o incremento tanto de las obligaciones netas como de las inversiones cedidas observadas respecto a sus bases de reservas, de conformidad con las evaluaciones realizadas por el emisor. A este incremento se le aplica un coeficiente denominado marginal.

En el cálculo del encaje legal se emplean las definiciones siguientes:

• Obligaciones netas: se refiere a todos los depósitos, captaciones, obligaciones u operaciones pasivas, incluyendo y excluyendo algunas operaciones identificadas mediante resolución.

• Inversiones cedidas: cesión de los derechos de participación sobre títulos o valores efectuada por las instituciones bancarias.

• Bases de reservas: montos totales de las obligaciones netas o de las inversiones cedidas contabilizadas a una fecha preestablecida por el BCV.

• Saldo marginal: es el monto correspondiente del incremento que se genere tanto en las obligaciones netas como en las inversiones cedidas respecto a sus bases de reservas. En otras palabras, se refiere al comportamiento observado a partir de la fecha establecida como base de reserva.

Al menos siete veces ha sido modificado el encaje legal desde octubre de 2018. Inicialmente se incrementó de 21,5% a 31%, en enero de 2018 fue aumentado nuevamente a 57%.

Posteriormente, se estableció el encaje legal marginal, exigencia adicional que actúa sobre una parte del aumento del saldo total de los depósitos de los bancos con respecto a su base de reservas de la semana anterior.

Dicho evento se dio en el 2018, desplazándose de 31% a 40%, nuevamente en diciembre de ese año a 50%. En enero de 2019 llegó a 60% y al 100% desde febrero. En abril de 2020, el BCV redujo el encaje en 7 puntos porcentuales, de manera que los bancos deben depositar en el emisor 93% del saldo semanal de sus captaciones en moneda nacional. Dichas medidas han sido tomadas con el objetivo de limitar los recursos de la banca disponibles para ser prestados, reduciendo con ello la liquidez, y presionando hacia la baja del tipo cambiario. Dicha medida ha eliminado prácticamente en su totalidad, la intermediación financiera.

Sector petrolero venezolano

Según portales de análisis financiero venezolano, de acuerdo con las cifras reportadas por PDVSA a la OPEP, la producción petrolera venezolana pasó de 1.511 miles de barriles diarios (kb/d) en diciembre de 2018 a 906 kb/d para diciembre de 2019; una caída del 40% en un año. Este desplome sería mucho más pronunciado sin el crecimiento intermensual del mes de noviembre que elevó la producción de 761 kb/d a 912 kb/d; el crecimiento mensual más grande visto desde 2011.

De acuerdo con el portal www.preciopetroleo.com, “En 2020, PDVSA produjo en promedio unos 400.000 barriles diarios, niveles de la década de 1930. Según un informe del Instituto Baker de la Universidad William Marsh Rice, en Houston (Texas), Venezuela podría aumentar su producción hasta alrededor de 1 millón de barriles diarios a corto plazo y recuperar un nivel de 2,5 a 3 millones en una década. La mayoría de los expertos opinan que el camino para salir de la crisis es reactivar el sector. Para lograrlo harían falta inversiones por más de 10.000 millones USD anuales, una meta difícil de alcanzar, si se toman en cuenta las circunstancias políticas e institucionales actuales.”

De acuerdo a lo reseñado por la www.bbc.com “Puede que algunas empresas de gobiernos aliados de Caracas, como China, Rusia o Turquía, decidan invertir en los pozos petroleros venezolanos, pero esto no sería suficiente para el economista Luis Oliveros. `Quizá logren que se reactive algo. Puede ser que se llegue a un millón de barriles diarios el año que viene [2021]. Pero si las sanciones continúan y las grandes empresas norteamericanas no pueden invertir en Venezuela es imposible llegar a dos o tres millones´”

Fuentes:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56351173

www.bcv.org.ve

www.bancaynegocios.com

https://www.preciopetroleo.net/petroleo-venezuela.html

 

miércoles, 8 de julio de 2020

El teletrabajo no es una nueva tendencia


El teletrabajo no es una nueva tendencia, es una manera de trabajar ya instaurada en el mundo,
aplicada principalmente a actividades relacionadas con la tecnología de la información y de las finanzas. Es un mecanismo de simplificación de tareas y reducción de costos, con impactos sobresalientes en las entidades que han tomado esta ruta.
El objetivo del presente papel de trabajo será fundamentalmente describir los principales elementos de esta modalidad, por destacaremos algunos antecedentes, evaluaremos los estudios realizados por la Organización Interamericana del Trabajo (OIT), citaremos las ventas, inconvenientes y dificultades de dicho esquema y visualizaremos los retos que se presentan en el mercado venezolano. Toda esta evaluación está realizada desde una perspectiva estrictamente documental, por lo que de cara al futuro será importante la valoración de campo en el país, en aras de determinar efectos cuantitativos y cualitativos desde una visión científica.
El principal antecedente del teletrabajo nace aproximadamente en 1970 con la crisis del petróleo. Este evento mundial encareció de forma drástica los costos de desplazamiento de los trabajadores, haciendo que los mismos ponderasen si efectivamente era o no rentable continuar en sus cargos actuales. Como paliativo, algunas empresas crearon pequeños centros de trabajo, con estaciones individuales y grupales cercanos a los suburbios, para con ello lograr adelantar actividades rutinarias. Indudablemente, hablamos de un mundo no tan tecnológico como el de ahora, por lo que las actividades administrativas y financieras eran llevadas fundamentalmente de forma manual.
Con esto, las entidades lograron reducir costos de calefacción en invierno y climatización en verano, lo que indudablemente generó un primer impacto positivo, más allá de todas las vicisitudes logísticas que debieron resolverse, a fin de crear dichos “data room”, sin pérdidas en cuanto a calidad de trabajo y supervisión.
Aparte de los beneficios económicos, las entidades percibieron una mejora en el equilibrio entre la vida personal y laboral de los colaboradores, con el respectivo aumento de moral que ello conllevo. Todo esto terminó redundando en aumento de la productividad. Con el progreso de la tecnología, la labor a distancia llegó a otro nivel, considerando que empresas de vanguardia lograron constatar, que no se requiere estar en un ambiente compartido para poder llegar a resultados positivos, lo que se necesitas son recursos materiales, tecnológicos y disponibilidad constante de servicios públicos.
De acuerdo con la Memoria del Director General, Conferencia Internacional del Trabajo, 104ª reunión, 2015, Informe I: La iniciativa del centenario relativa al futuro del trabajo, párrafos 62 y 70 de la OIT:
La creciente globalización de una economía que experimenta rápidos y profundos cambios derivados de la evolución tecnológica, que persigue siempre una mayor competitividad, y que está condicionada por una agenda política variable (...) está generando cambios importantes en la manera de organizar el trabajo y la producción (...) Las tecnologías de la información y la comunicación, que también aumentan las posibilidades de trabajar a distancia, permiten conciliar mejor las responsabilidades profesionales y familiares  (…) Ello, también en este caso, genera tanto preocupación como esperanzas (…) Los procesos de cambio que permiten que el individuo pase más tiempo en su casa que en el trabajo, pero que también pase más tiempo trabajando en casa, podrían ser un arma de doble filo para algunos.
Los análisis de la OIT apuntan a que el teletrabajo ha sido ampliamente potenciado con la tecnología de la información y la comunicación, dada que brindan la posibilidad de realizar todas las tareas desde cualquier sitio, lo que simplifica en cierta forma las estructuras organizacionales y por ende, pareciese beneficiar la calidad de vida de sus colaboradores.
De acuerdo a la OIT, el teletrabajo son “tareas que se realizan regularmente fuera del establecimiento reconocido del empleador como mínimo un día durante la semana laboral, y que por «trabajadores virtuales» debería entenderse principalmente aquellas personas que trabajan a tiempo completo fuera de los locales del empleador; en otras palabras, los trabajadores  virtuales son teletrabajadores a tiempo completo”. En todo caso, es importante destacar que el teletrabajo no es igual a trabajo flexible. Son dos conceptos totalmente distintos.
Entre las posibilidades de teletrabajo, la OIT con el paso del tiempo ha identificado las siguientes: i) trabajo móvil (en desplazamiento); ii) trabajo realizado en locales distintos al del empleador (outsourcing); iii) el trabajo en oficinas compartidas (coworking); iv) el trabajo a domicilio; v) teletrabajadores móviles (trabajan al menos diez horas por semana fuera del establecimiento principal, inclusive sirviéndose de sus teléfonos móviles) y el, vi) teletrabajo complementario (personas que trabajan puntualmente a domicilio tras la jornada laboral o los fines de semana).
En la 326ª reunión (marzo de 2016), titulada: “Dificultades y oportunidades del teletrabajo para los trabajadores y empleadores en los sectores de servicios de tecnología de la información y las comunicaciones y financieros”, se realizaron importantes aportes en cuanto al tema. Con la participación de: i) representantes de los empleadores; ii) representantes de los trabajadores; iii) el Consejo de Administración; iv) representantes de los gobiernos interesados y v) representantes de determinadas organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales (en calidad de observadores), se abordaron tres importantes puntos sobre el tema:
·                Grado de difusión;
·                Riesgos y beneficios económicos y sociales; y
·                Las relaciones de trabajo, la organización del trabajo y las prácticas de desarrollo profesional conexas, y sus efectos en los derechos y la protección de los teletrabajadores, incluidos aquellos que realizan actividades de teletrabajo de manera no voluntaria.
De toda esta discusión, se llegaron una serie de ventajas importantes de distintas dimensiones, entre las que podemos destacar:
·                La significativa ampliación de la cantera de trabajadores calificados y disponibles para trabajar, independientemente de su ubicación física;
·                La reducir de la propagación de enfermedades (es importante resaltar, de que este estudio es previo a la pandemia mundial);
·                Reducción de costos;
·                Aumento de la productividad;
·                Reducción en la tasa de rotación del personal y el absentismo producto de variables exógenas de la localidad donde habitan los trabajadores;
·                Aumento de la motivación del personal (equilibrio familiar, disminución de costos familiares = Ahorro);
·                Mejora de las estrategias de continuidad de la empresa (ante situaciones como las vistas durante la pandemia mundial);
·                Cumplimiento en la contratación de personal con necesidades especiales; y
·                Reducción de la huella de carbono (cumpliendo con ello con la dimensión ambiental).
Tal como se puede visualizar, las ventajas apuntan a un mundo más sostenible, alineados perfectamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), impulsado por los Estados Miembros de las Naciones Unidas.
Por otro lado, indudablemente estás medidas también tienen que afrontar una serie de retos, inconvenientes y dificultades; entre las principales se pueden destacar:
·                La falta de contacto personal con los demás colegas de trabajo;
·                Problemas de supervisión, producto de la autogestión de los colaboradores;
·                Retos para constituir la totalidad o una parte de las tareas del trabajador (organización);
·                Difuminación de la separación entre vida laboral y privada/mayores posibilidades de conflicto entre ambas;
·                Dificultades para desconectarse del trabajo;
·                Aislamiento social y profesional;
·                Mayores exigencias en materia de TIC;
·                Problemas de seguridad con información confidencial; y que
·                No es aplicable a algunas tareas, donde la presencia es fundamental.
Indudablemente, muchos de estos escollos son parcialmente resueltos con la utilización del teletrabajo de forma parcial, donde los colaboradores asisten al menos un día a sus bases de trabajo, logrando concentrar en esa jornada, actividades que requieren interacción.
De acuerdo con J.M. Nicklin, para poder llevar a cabo el diseño del teletrabajo de forma apropiada, deben evaluarse algunos factores. Entre ellos podemos mencionar:
·                Proporción de las actividades a distancia o en las oficinas del empleador, para ello se debe identificar si es a tiempo parcial o a tiempo completo;
·                Identificar el tipo de interacción, de acuerdo a lo comentado previamente. Lugar de ejecución: fijo o móvil;
·                Determinar con exactitud el horario: fijo/variable
·                Identificar el nivel de colaboración: baja/alta
·                Considerar la sincronización de tareas: secuencial/simultánea
·                Definir la autonomía: baja/alta
Obviar algunos de estos elementos puede conllevar a graves problemas, dado que en algunos casos propicia el hecho de que los colaboradores terminan perdiendo su vida personal, a expensas de obligaciones veinticuatro horas al día, siete días a la semana.
En aras de ser efectivos en el diseño del teletrabajo, se destacas cuatro tipos de espacios físicos, detallados por la OIT:
·                Escritorio multiusuario (hot desking). El trabajador trabaja a distancia una parte o la mayor parte del tiempo, y el resto del tiempo en la oficina principal. Cuando trabaja en la oficina principal, el trabajador ocupa un despacho no asignado, atribuido para una utilización puntual, y no dispone de un escritorio que le estaría reservado durante sus períodos de teletrabajo.
·                Escritorio multiusuario con reserva (hotelling). Sistema similar al del escritorio multiusuario, pero los trabajadores deben realizar una reserva previa.
·                Telecentros. Instalaciones que ofrecen estaciones de trabajo y otro equipo de oficina a los trabajadores de diversas entidades. Este tipo de teletrabajo se considera útil en la medida en que la tecnología que ofrecen es mejor que la disponible en la oficina a domicilio, pero se estima que está en declive debido al acceso generalizado a las redes de banda ancha, los ordenadores portátiles y los teléfonos inteligentes.
·                Oficinas colaborativas. Se trata de entornos de trabajo virtuales en los que los trabajadores pueden trabajar en colaboración desde distintos lugares gracias a una red informática.
Determinar el impacto cuantitativo del teletrabajo en el mundo ha sido una empresa compleja. Los datos han podido ser extraídos de censos donde se pregunta a los encuestados la forma de desplazarse hacia sus centros de trabajo. De allí se ha podido extrapolar la cantidad de gente que responde que trabaja de forma total o parcial desde casa.
En esa línea, vemos como el 21% la fuerza laboral de Suiza manifestó que al menos trabaja un día desde casa. Si consideramos que existe una parte importante de los trabajadores que laboran en procesos productivos (trabajos donde se requiere obligatoriamente la presencia), pudiésemos entender que prácticamente todos las empresas mantienen a sus colaboradores de tecnología, administración y finanzas, realizando sus actividades a distancia. En América, Canadá es el país con más teletrabajo, llegando a un 11,20%. En Suramérica, surge Chile con un 10,70%. Paradójicamente, en Estados Unidos apenas se acerca al 3%. Es importante destacar que el teletrabajo debe de igual forma sustentarse en una tarea, en subordinación y remuneración, todo el con el objetivo de demarcar una formal relación trabajador – empresa.
En Latinoamérica, los espacios compartidos se han convertido en una oportunidad de negocio para empresas interesadas en disminuir costos de alquiler y en una forma de sacar provecho de las denominadas torres inteligentes. De primera mano, países como Chile, Colombia y Perú han logrado abordar esta estrategia de forma bastante dinámica, de la mano de empresas internacionales interesadas en mantener estructuras sencillas y agiles. Esas entidades proveen de conexión a internet, salones de reuniones, espacios compartidos de trabajo, refrigerios, seguridad, casillero fiscal y manejo de correspondencia.
Ahora bien, viendo la situación del mercado venezolano, pensar en el teletrabajo no es una misión sencilla. Primero que todo, es importante destacar que pudiese abrir la posibilidad de contratar personal de alta calidad con domicilio en el exterior, lo que en sí mismo pudiese aliviar temas de autonomía y supervisión en el trabajo. El éxodo de venezolanos ha aumentado vertiginosamente, muchos de éstos, son profesionales formados en Venezuela y el exterior, por lo que terminan siendo altamente apetecibles, así sea a la distancia.
No obstante a ello, las complicaciones con los servicios de internet y electricidad, hacen que el teletrabajo sea una opción si y solo sí, el potencial colaborador tiene recursos para autoabastecerse de dichos servicios, lo que luce complejo y distante. Por otro lado, se requiere de inversión en equipos de computación que puedan responder desde cada de forma constante y segura. Sin duda alguna, esto traería consigo un gran cambio de paradigma, considerando que la cultura local se fundamenta en la supervisión cercana y no a distancia.
Otro reto importante será la aplicación de normas de carácter laboral para trabajadores que físicamente se encuentren en el extranjero, lo que indudablemente compromete un cambio completo de la normativa laborar venezolana, sin menospreciar la dificultad de equipararse a sueldos internacionales más competitivos y a los retos que se presentará con trabajadores que se encuentren en otros husos horarios.
A modo de cierre, es importante destacar que el teletrabajo, ya sea ocasional o a tiempo completo, es un fenómeno muy extendido que sigue avanzando y que tiene consecuencias de gran alcance para el mundo del trabajo, todo esto se ve facilitado por la tecnología; sin embargo, podría ser un arma de doble filo, ya que permite que el individuo pase más tiempo en su casa que en el trabajo, pero que también pase más tiempo trabajando en casa. Ya no es técnicamente imposible que los empleadores en cualquier parte del mundo, aprovechen la amplia cantera mundial de trabajadores cualificados (retos en cuanto a la legislación aplicable en caso de personal extranjero), pero para el caso local falta normativa en Venezuela, más allá de múltiples retos sociales, políticos, económicos y de movilidad. Indudablemente, puede ser una oportunidad la creación de espacios compartidos (como emprendimiento) y como elemento de disminución de costos, quedando en suspenso las libertades sindicales y el dialogo social.
Es importante destacar que se debe elevarse el nivel de contratación, dado que se requiere mayor autonomía por parte de los colaboradores. Por último y no menos importante, esto puede conllevar a la potencial disminución de costos, así como la instauración de proyectos de sostenibilidad y contingencias. Definitivamente es todo un reto que vale la pena intentar.


martes, 16 de junio de 2020

Nuevos tiempos, nuevo reordenamiento


La situación pandémica tomó a Venezuela en una crisis muy severa. La escasez de medio de pagos
formales y la incorporación de facto del dólar como moneda de menudeo (instaurado previamente, pero intensificado con los recientes acontecimientos), ha generado un proceso sistémico y espontáneo de masificación de la informalidad, lo que inmediatamente se presenta como una serie problemática que debe ser abordada de forma sistémica y científica.
Esto ha traído consigo la desaparición paulatina de negocios de derecho, quienes se vieron en la tentación de retraerse y alejarse de las formalidades propias de los negocios.
Como una primera aproximación empírica, se pudiese considerar que esto ha afectado al emprendimiento como movimiento social, económico y ambiental, dado que aun cuando los “nuevos empresarios” han incorporado dentro de su génesis la generación de valor (a través de la innovación), no se muestran como negocios sustentables, considerando que carecen en muchos casos de componentes de carácter fiscal, contable y legal, quienes indudablemente dan piso a la probabilidad de ser escalables en el tiempo. Esta situación genera una severa perversión del sistema económico y nos muestra un escenario complejo e incluso caótico.
Siendo así, todo indica que los negocios tenderán a preocuparse por aspectos estrictamente operativos, dejando las formalidades de lado, asumiendo con ello significativos riesgos de toda índole.
Revertir esta situación es aún más difícil, dado que será titánico poder reorientar los esfuerzos que se han dado, reconduciéndolos a paradigmas donde la legalidad es pieza fundamental, en ambientes donde abiertamente ha sido coartado dicho principio, y donde el derecho a la defensa termina siendo un término abstracto y utópico de poca o nula aplicabilidad. En este particular, como objetivo en esta primera aproximación, se considera relevante identificar los disparadores que pudiesen incentivar a las empresas a volver a la formalización, así como conocer algunas tareas que deberán ser considerados de cara a un futuro sostenible.
Como primer punto, para poder retomar el camino de la legalidad, dichos emprendimientos o proyectos empresariales deberán sentir algún tipo de estímulo por parte de otros actores, que los inviten a encender las luces, y dejar de trabajar enclaustrados en cuatro paredes, utilizando a la tecnología como el vehículo para llegar a sus clientes. Desafortunadamente, la acción individual de los empresarios no será suficiente para poder propiciar condiciones de formalización que fortalezcan al sector productivo.
Algunos de los actores y/o acciones que pudiesen influir positivamente en el reordenamiento y formalización de la economía son:
·      El crédito es el perfecto instrumento para poder crear negocios escalables. La inversión en infraestructura, talento humano o en cualquier otro elemento, generaría (con estrategia) efectos multiplicadores más que probados. El gran reto será que la banca también sea estimulada por el Estado, considerando que prácticamente han sido apartados de la economía. Su única función es principalmente la de puente entre clientes y proveedores.
El encaje legal, las limitaciones impuestas por entes regulatorios y la inflación (hiperinflación) son algunos de los principales obstáculos.
Una vez que la banca se reactive, las empresas se verán en la obligación de ser rigurosos con todos los aspectos relacionados con el cumplimiento legal, tributario y contable, dado que tendrán la necesidad de mostrar información fidedigna y auditable, a fin de poder obtener recursos que servirán para sus propósitos empresariales.
Volver a esquemas, donde la información contable sea útil para los usuarios, es el más grande deseo de todos los actores.
En la actualidad, prácticamente es imposible incluso abrir una sencilla cuenta bancaria a la vista, menos es posible llevar a cabo transacciones en monedas extranjeras, lo que obviamente ha generado severas distorsiones y restricciones.
La banca ha sido desarticulada y desmantelada sistemáticamente. De haber algún tipo de incentivo a este sector, veremos que su recuperación será gradual, pero con impacto a todo nivel.
·      Proyectos de envergadura auspiciados por el gasto público o por la inversión privada como mecanismo de multiplicación empresarial. Poder reactivar tantas obras que han sido detenidas producto de la crisis y la corrupción,  dará oxígeno a empresas que se han tenido que retraer voluntariamente.
Tener la posibilidad de participar en procesos de licitación transparentes y honestos será un aliciente para reactivarse de forma ordenada. El gran reto será el éxodo de profesionales y el deterioro de las maquinarias y equipos que en algún momento estuvieron a disposición de dichas entidades. Por algo habrá que comenzar.
La entrada de recursos frescos, requiere de condiciones claras para potenciales inversionistas. El fuerte de las últimas décadas no ha sido la protección del capital.
·     Beneficios de carácter tributario, tales como: zonas libres de impuesto, beneficios para la contratación de personal profesional, rebajas por nuevas inversiones, simplificación y eliminación de tributos, etc., son un paso de inicio que por naturaleza propicia la activación. Lograr ubicar inversionistas que estén dispuestos a iniciar proyectos con riesgos claramente identificados y bases razonablemente medibles puede generar el tan ansiado clima de confianza que en la actualidad no existe.
Se puede iniciar por un proceso de remisión tributaria, con el objetivo de generar un ambiente de buena fe entre los actores.
·         Simplificación  y sistematización del sistema de registros y notarías, con el objetivo de garantizar que la constitución de empresas sea dada de forma sencilla y amigable. Eso, automáticamente permitirá que los emprendedores vean como factible la creación de negocios. Verlo como una ventaja, y no como una obligación imposible, es función clara del Estado.
·            Desarrollar e incentivar el mercado de capitales, como mecanismo para la obtención de recursos y al mismo tiempo como ambiente para la inversión de los particulares.
·            Abrir zonas que incentiven a sectores, tales como: tecnología (software y hardware); producción de insumos de salud (medicinas, equipos médicos, etc.); negocios orientados al teletrabajo y espacios compartidos (coworker); empacado y distribución a escala y comercio electrónico.
·          Incentivar a las grandes universidades públicas y privadas a crecer en torno a un plan país, donde se retome la idea de profesionalizar y tecnificar la nación, en función a la “vocación” de cada región.
·             Desarrollar las telecomunicaciones a todos los niveles.
·        Incentivar y desarrollar nuevamente el parque de movilización del país (aeropuertos, puertos, terminales terrestres, transporte público urbano e interurbano, ferrocarril, metro, etc.)
Todas estas medidas deben llevarse a cabo tomando en cuenta un nuevo reordenamiento de lo que serán las actividades dentro de los centros de trabajo, habida cuenta de que estamos en un esquema que hace que el distanciamiento social haya llegado para quedarse.
Puede que muchas de éstas medidas sean impuestas de forma obligatoria por los entes regulatorios, o que sencillamente sean diseñadas y aplicadas por estructuras organizacionales más definidas y comprometidas. Entre algunas de ellas podemos identificar:
·            Creación de unidades, o al menos de responsables directos, orientadas a la creación, aplicación y seguimiento de planes de contingencia.
·           Desde los departamentos de talento humano, la creación de nuevos protocolos de búsqueda de personal, contratación y evaluación de riesgo de los colaboradores.
·            Planes de reforzamiento de la filosofía organizacional de las empresas, para con ello dejar claro la misión, visión y objetivos de la empresa. Eso refrescará lo que se espera de cada colaborador, independientemente del momento que esté viviendo la entidad.
·           Reforzamiento de la plataforma tecnológica en todos los sentidos. La conexión remota debe estar garantizada 24/7, siempre y cuando esté disponible el servicio de comunicación.
·      Normas de convivencia en la oficina, a fin de optimizar los espacios de forma estratégica, evitando el aglomeramiento de personal en espacios no acordes.
·          Concientización sobre enfermedades. Cada trabajador deberá tener claro los momentos en los que deberá trabajar de forma remota de manera preventiva.
·               Evaluación de aspectos logísticos, movilización, hospedaje, etc.
Muchas de estas acciones podrían generar nuevos costos que pudiesen ser incluso materiales. Dichos costos deberían ser considerados como deducciones a efectos de la determinación de la renta y en un porcentaje, como rebajas directas al impuesto en cuestión. Todo esto con el fin, de que las empresas puedan contar con los recursos necesarios para afrontar los retos por venir de forma asertiva, eficiente, efectiva y eficaz.
A modo de cierre, los retos son gigantes. Para poderlos llevar a cabo se requiere una clara tripartita entre Estado, Empresarios y Colaboradores. Desde hace mucho tiempo se ha demostrado que es imposible avanzar a un mundo sostenible sin aplicar este esquema, por lo que definitivamente se requiere del concurso general, para poder llenar esta lista de chequeo e irla ejecutando en un tiempo medible y finito en favor de todos.