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Opinión



domingo, 16 de abril de 2017

Actualidad financiera y fiscal en El Diario de Guayana N° 300

300 visiones de un país

Aguas arriba


El año trescientos fue bisiesto; comenzó un lunes de acuerdo al calendario Juliano aplicado en el Imperio Romano (y por consiguiente en prácticamente toda Europa y en los asentamientos americanos y de otras partes del mundo, quienes se mantuvieron arrodillados ante la magnificencia de los fuertes de la época). Fue instaurado por el siempre Julio Cesar en el año 46 antes de Cristo, hasta que fue sustituido por el calendario Gregoriano, puesto en marcha por el Papa Gregorio XIII, cuando ya la iglesia empezaba a tomar por las buenas o por las malas lo poco que habían dejado sus predecesores.

Alrededor del año trescientos también se desarrolla la civilización Maya en Naxctum (Belice), cultura milenaria de la que hoy contamos con ciudades e historias que no dejan de sorprender a la humanidad y que confirman que el hombre siempre ha luchado por aprender y crear de la nada, con el único objetivo de poner sus limitaciones a prueba en un constante ir y venir. Mirar lo que ellos hicieron, hace que nos sintamos como idiotas funcionales, considerando que hoy contamos con tecnología con la que ellos no contaban y eso no los amilanó.

Por esos años también comienza una de las más férreas persecuciones cristianas de mano del emperador romano Diocleciano, personaje que se caracterizó por el crecimiento burocrático y militar constante, que ameritó reformas fiscales con el objetivo de satisfacer sus deseos bélicos y su ego al construir  en Palmira (Siria) el muro que llevaría su nombre.

Para la fecha, se estimó que existía una alta posibilidad de que haya sido escrito el Códex Vaticanus y el Códex Sinaíticus, manuscritos de la Biblia en griego. Se encuentran en la Biblioteca Apostólica Vaticana, aun cuando pareciese que no hay evidencia para concluir del recorrido que hizo para poder llegar a su sitio de resguardo.

Aguas en el medio

En general, gobiernos van, gobiernos llegan, muros que se levantan, y barbaries que se presentan. Invenciones, logros y derrotas. Todos los años y siglos tienen la posibilidad de convertirse en hitos de la humanidad y cada uno de ellos vale la pena escudriñados, considerando que son historias que generan circunstancias que se entrejuntan, permitiendo que todo tenga un inicio y fin, quienes se recrean y masifican aun cuando en muchas ocasiones no percibamos que sencillamente el hombre vuelve a sacar sus instintos más primitivos hasta el punto de destruirse a sí mismo, para luego comenzar (mientras el reloj avanza) en pro de crear la nueva Arca de Noé que nos espera.

Aguas abajo

Trescientas visiones de una misma época permiten dar continuidad a una secuencia de situaciones que se encuentran concatenadas y que permiten entender que es lo que ocurre en un tiempo finito. El aprendizaje es infinito, dado que se trata de juntar cada punto, mientras se da una mirada al pasado (solo para comprender) y se mira el futuro con optimismo o desdén, solo es cuestión de momento y muchas veces esta solo amarrado al humor del lector o del escritor. Seguramente muchas páginas adicionales serán escritas, pero ya no más de forma orgánica, sino más bien de manera sistémica. Lo interesante de todo es que la panorámica es más amplia, y solo hará falta que vengan tiempo mejores que requieran de la visión crítica en pro de todos. Trescientas pinceladas requirieron de varios pinceles y mucha pintura, en un mundo que se enorgullece de ser en blanco y negro.

El año trescientos de la historia después de Cristo lo comparamos con lo que vivimos hoy en día y de seguro nos percataremos que lo único que ha cambiado es que los Smartphones son parte del vestuario; de resto, el hombre ha mantenido una lucha sin cuartel por autodestruirse. Lo importante será que podamos romper esos esquemas, hablando cuando debamos, escribiendo lo que queramos y actuando hasta de forma consistente y ética por la posteridad. Estas trescientas columnas son parte de un viaje de más de seis años, por lo que no tengo otra cosa más que agradecer el espacio y los lectores que siguieron la columna por tanto tiempo. Seguimos observando y con ello opinando para conseguir un mundo mejor para todos. @wlagc http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/

domingo, 9 de abril de 2017

Actualidad financiera y fiscal en El Diario de Guayana N° 299

Motivación

Aguas arriba


De acuerdo a la Real Academia Española, la motivación es el “conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona”. Esto pudiese interpretarse como el detonante que debe tener cada quien en pro de hacer algo, incluso sin necesariamente gustarle la tarea a ejecutar. Obviamente la palabra viene de la vocablo motivo (que a su vez viene de movimiento), así que en función a ello, debe existir algo que para nosotros sea una razón que nos lleve a dejar el sedentarismo intelectual que nos inhibe a la acción, y así saltar en búsqueda de un objetivo.

Hace unas semanas leía un libro relacionado con el trabajo que debemos hacer todos con el objetivo de entender a nuestra contraparte (llámese clientes, proveedores, compañeros, estudiantes, amigos o familiares) y en función a ello lograr colocarnos en la misma página y así llegar a acuerdos razonables donde todos sientan que están ganando de buena lid. Finalmente entendí que definitivamente comprender las motivaciones es fundamental para un mejor compartir y convivir. Evidentemente no es tarea sencilla, pero todo indica que es absolutamente necesario para garantizar sostenibilidad en todos los proyectos que emprendemos en los distintos ámbitos de la vida.

Aguas en el medio

En muchas asignaturas universitarias, normalmente nos vemos en la necesidad de estudiar diversas teorías relacionadas con el entendimiento del comportamiento humano. No lo hacemos con un objetivo meramente psicológico (dado que no es nuestra área de experticia), pero si con el fin de poder conocer las técnicas que demos emplear para poder apoyar a nuestros colaboradores dentro de las organizaciones. Hay momentos de momentos en las empresas, pero en líneas generales es clave comprender las circunstancias actuales y mirar el mañana con una visión crítica y por sobre todo estratégica, aun cuando pareciese todo estar escrito en jeroglíficos difícil de entender para los niveles operativos que viven más el hoy y un poco menos el mañana.

Las teorías son diversas y altamente profundas, por lo que habitualmente las terminamos estudiando con extrema ligereza, lo que no permite comprender en qué medida podemos realmente emplearlas en nuestro quehacer diario, y probablemente nos estamos abocando a actuar más por instinto y experiencia (puede que en la mayoría de los casos estemos aplicando una o muchas teorías de forma inadvertida) y no con la aplicación de métodos sistemáticamente comprobados de forma razonable.

Aguas abajo

Entre los principales estudiosos del tema tenemos a: Anthony Robbins, Abraham Harold Maslow, David McClelland, Gary Yukl y Stephen B. Karpman, quienes se encargaron de escrudiñar con sus investigaciones las distintas motivaciones de las personas y por consiguiente, los efectos que esto genera en organizaciones de cualquier tipo en el mundo. Nombrar de forma aislada a cualquiera de estos personajes puede automáticamente generar reacciones positivas o negativas, dependiendo de la profesión y experiencia del interlocutor, considerando que muchas de ellas tienen supuestos que son extremadamente situacionales, lo que hace que pierdan cierta vigencia en un tiempo y espacio determinado. Parto de que esto no esto no les quita mérito en lo absoluto, dado que son pasos (reconocidos) en la dirección correcta en un mundo tan cambiante, por lo que la unión de todas genera un cumulo de información de alto nivel.

Robbins considera que las personas nos manejamos por el placer o por el dolor, por lo que desde allí vienen gran parte de nuestras decisiones; Maslow (y su famosa pirámide) llevó nuestros deseos a una suerte de sistema de prelación, donde necesariamente debíamos satisfacernos de necesidades fisiológicas, de seguridad, afiliación y reconocimiento, para con ello eventualmente llegar a la autorrealización; McCleland ve al hombre orientado a obtener poder, a sentir filiación o sencillamente a lograr objetivos; Yukl partía del poder, las emociones y la lógica y finalmente Karpman consideraba que en nosotros se genera un juego de roles donde podemos ser perseguidores, salvadores o víctimas. Ubíquese usted donde considere se encuentre. Hasta la próxima entrega @wlagc http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/

domingo, 2 de abril de 2017

Actualidad financiera y fiscal en El Diario de Guayana N° 298

Lo que nos dejó Keynes

Aguas arriba


John Maynard Keynes cambió el mundo de la economía de forma significativa. Británico de nacimiento, de profesión economista y con un impacto más que evidente en la civilización postguerra del siglo XX. Adam Smith vio al Estado como un actor con papel secundario, dado que entendía que el mercado debía regularse por sí mismo en un alto porcentaje, mientras que Keynes consideraba que la intervención pública directa era necesaria a través de la ejecución de medidas de política fiscal. Por todo el esfuerzo hecho con el fin de analizar el rol de los gobiernos, este letrado es considerado como uno de los fundadores de la macroeconomía que aún hoy estudiamos en las aulas universitarias.

Su obra principal fue la “Teoría general del empleo, el interés y el dinero”, libro que marcó un hito importante en los estudiosos del tema, dado que permitió tener una visión distinta de lo que se había visto hasta la fecha en las más importantes potencias del mundo, quienes se fundamentaban en la escuela clásica (denominada así de forma peyorativa por Marx), compuesta principalmente por Ricardo, James Mill, Marshall, Edgeworrht y Pigou. Keynes consideraba que dichos postulados solo eran aplicables a casos especiales y no generales, dado que las percibía como no equilibradas e improbables, y que además no compaginaban con la realidad económica de su época.

Aguas en el medio

Así como todo empresario o firma personal deben tener un análisis preciso que le permita visualizar el mayor nivel de rentabilidad o producto, dependiendo de una producción determinada, valorada en función a la capacidad instalada operativa (lo que le pudiese permitir prever en qué punto de su producción estaría obteniendo óptimos beneficios), así mismo el Estado como un todo debe conocer la medida razonablemente exacta de su intervención gubernamental para con ello estimular el mercado y al final del día equilibrarlo de forma apropiada en favor de los indicadores y por consiguiente, de la satisfacción de necesidades colectivas.

Si una entidad no entiende el mercado, ni la cantidad de mano de obra, materia prima y recursos mecánicos y tecnológicos que requiere para su desenvolvimiento, y se excede de forma desproporcionada en alguno de ellos, terminará haciendo esfuerzos estériles en aras de obtener ganancias para sus accionistas. Desde la óptica gubernamental, el manejo incorrecto de recursos por parte de las instituciones, generará consecuencias que pagaran los contribuyentes. Al final, es un asunto de oferta y demanda, y ver como se interceptan de manera provechosa en un contexto sistematizado.

Aguas abajo

Desde la perspectiva del consumo, Keynes desarrolló en su libro lo que denominó como la “propensión a consumir”, estableciendo una serie de factores que son los que promueven el desplazamiento de la oferta y demanda. Entre éstos tenemos al: cambio en la unidad de salario; cambio en la diferencia entre ingreso e ingreso neto; cambios imprevistos en el valor de los bienes de capital, no considerados al calcular el ingreso neto; cambios en la tasa de descuento del futuro, es decir, en relación al cambio entre los bienes presentes y los futuros; cambios en la política fiscal; y cambios en las expectativas acerca de la relación entre el nivel presente y el futuro del ingreso.

Cuando se aborda a la política fiscal como un elemento que afecta el consumo, vemos como radicalmente esta teoría se aleja del esquema donde la oferta crea su demanda y que además el Estado es un mero espectador. Si las instituciones ajustan la tasa de interés, y esta es superior a la inflación esperada (o el valor de realización eventual de cualquier activo adquirido), inmediatamente se desestimula el consumo, dado que el ahorro será la prioridad. Si la Administración Tributaria reduce el tipo impositivo, automáticamente estimula a que las personas utilicen dichos excesos en la adquisición de bienes y servicios. Siendo así, indudablemente la política fiscal será un elemento de mucha relevancia en aras de poder apoyar al sector productivo, proponiendo acciones claras, transparentes y justas para con los diferentes actores de la economía. Hasta la próxima entrega @wlagc http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/