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Opinión



domingo, 29 de enero de 2012

Actualidad Financiera y Fiscal en el Diario de Guayana N° 28

Solo fue un sueño


Aguas arriba

Me levanto en la mañana y recuerdo que no he pagado el impuesto municipal de mi inmueble, me monto en mi carro y también pasa por mi mente que hasta que no tenga la calcomanía pegada del vidrio, corro el riesgo de pasar por un rato poco agradable mientras voy camino a mis múltiples actividades diarias. Con este sobresalto matutino, siento una fuerte carga en la espalda que me dice que debo ausentarme al menos una hora de la oficina -tiempo que demoré el año pasado- para poder cumplir con la obligación que como ciudadano tengo para con el municipio en el cual me encuentro domiciliado.

Busco los pagos que hice el año pasado, les tomo una copia -aunque no debería hacer falta- y me voy a la taquilla más cercana...cerrada. Me informo un poco más. Me dicen que hay dos oficinas para el pago, con el objetivo de simplificar el proceso de recaudación.

Aguas en el medio

Tomo nuevamente mi carro y me voy a la taquilla más cercana y me consigo una cola tan larga, que creo que voy a entrar a un juego  fútbol en el Santiago Bernabéu. Veo bien y por ningún lado consigo nada que me indique que estoy a punto de presenciar un clásico, así que no tengo otra opción que asumir mi realidad.

Llego a la taquilla y recibo una planilla luego de dar una serie de explicaciones que pensé que en el pasado ya había dado, tengo buen humor y las vuelvo a dar...total todo esta automatizado, pero igual no parece.

Me dan una planilla, ahora debo ir a un banco, el cual obviamente está abarrotado. Algunos de mal humor y otros con un poco mas de calma -creo que eso depende de las actividades que estas dejando de hacer en ese momento-, pero al fin y al cabo, el ambiente del banco no es muy agradable y empiezo a sentir una fuerte necesidad -contraria a un buen comportamiento ciudadano- de conseguir algún amigo que este mejor ubicado en la cola.

Una vez que pago, me devuelvo al punto de inicio dos -recuerden que el uno fue el sitio donde pague el año pasado en tan solo 45 minutos- y me doy cuenta que debo hacer otra cola para demostrar que cumplí con mi obligación como contribuyente y como ciudadano.

Aguas abajo 

Listo...pagué, tengo mi calcomanía y los documentos que demuestran mi apoyo económico para sufragar el gasto público de la ciudad que me ha dado tanto, veo mi reloj y me doy cuenta que demoré al menos medio día; es decir, cuatro veces el tiempo que demoré el año pasado.

Llego a la oficina y dado que duré más tiempo del previsto, todos me ven con cara de culpable y yo digo dentro de mí...estos señores no tienen ni carro ni casa. 

Súbitamente me despierto y me doy cuenta que todo fue un mal sueño y le doy gracias a Dios que en el municipio donde vivo: tengo un usuario creado -con el cual declaro en línea-, que automáticamente doy la instrucción para hacer la transferencia desde mi banco de confianza y que el ente recaudador me manda por correspondencia tradicional el original de los documentos y la calcomanía para colocarla en un lugar visible -no hago ni una cola-. Esto hace que me sienta feliz de haber nacido en un siglo en el cual tengo el mundo en mi IPad. Gracias a Dios solo fue un sueño Hasta una próxima entrega. @wlagc http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/

domingo, 22 de enero de 2012

Actualidad Financiera y Fiscal En el Diario de Guayana N° 27

Complicado y burocrático


Aguas arriba


Recientemente conversaba con un colega extranjero que se encontraba de paso por Venezuela sobre las particularidades de los tributos en nuestro país - específicamente en materia de impuesto sobre las ganancias, localmente conocido como impuesto sobre la renta-. Sin caer en la crítica, él me comentaba que le parecía verdaderamente complicado nuestro sistema y que además de eso veía un aparataje gubernamental bastante burocrático –solvencias, cartas, fiscalizaciones, interminables colas, páginas de internet colapsadas, inscripciones, etc.-.


Por aquello del nacionalismo -del cual a veces debemos apoyarnos para justificar lo injustificable- traté de demostrarle, mediante ejemplos, que nuestros sistemas tributarios eran bastante parecidos, coincidiendo en el hecho de que un sistema tributario debe ser tan simple, que hasta un niño pudiese involucrarse en el proceso y salir de pie, con uno que otro tropiezo.


Aguas en el medio


En una especie de reto, le pedí que comentase el procedimiento para la preparación de la declaración de rentas en su país y vimos que teóricamente hay muchos aspectos donde se impone el sentido común. Coincidimos en que si un gasto no era normal y necesario, obviamente no debía ser deducible; coincidimos en que ciertos ingresos debían ser gravados si realmente habían sido cobrados, y así nos fuimos paseando por muchos supuestos donde pudimos demostrar que había más semejanzas que diferencias.


Cuando llegamos a este punto, sentí que había dado un golpe fulminante a mi visitante; sin embargo, aún no habíamos llegado al ajuste y reajuste regular por inflación.


Aguas abajo


Para empezar, mi colega extranjero no entendía muy bien lo que era la inflación. Cosa que me pareció increíble de creer, pero que finalmente entendí al ver la inflación acumulada de la última década en su país.


Después de explicarle que aquí los precios de los bienes y servicios no pueden quedarse quietos por nada del mundo, tuve una labor mayor, de la cual no me sentí para nada orgulloso. Explicar el cálculo del reajuste al patrimonio neto al inicio, de los inventarios, de los activos no monetarios, de la exclusiones fiscales históricas al patrimonio y para terminar hacerle entender que la Ley se expresa en unos términos, que los tribunales y la doctrina lo entienden de otra forma y que los fiscales lo aplican distintos a los anteriores, me hizo entender que efectivamente nuestro sistema tributario se ha vuelto complejo y burocrático. En esa conversación, el nacionalismo lo dejé solo para hablar de nuestras bellezas naturales. Hasta una próxima entrega. @wlagc  http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/

domingo, 15 de enero de 2012

Actualidad Financiera y Fiscal en el Diario de Guayana N° 26

Costo de reposición

Aguas arriba

Abres la tienda en la mañana y luchando contra la oferta, la demanda, las regulaciones y la inflación logras vender la totalidad de tus productos. Probablemente al final del día, cuando cierres tu tienda te darás cuenta que fue un día grandioso y que eres muy prospero en tu negocio.
Sin duda alguna, eso hace que tu esfuerzo se vea recompensado y tus expectativas de trascender en el tiempo sea un hecho casi palpable, por lo que no tienes dudas de la continuidad de tu negocio.
Ahora bien, llega la mañana siguiente y llamas a tu proveedor y le comentas que vendiste todo y que quieres reponer tu inventario, y te responde -también con mucho optimismo- que le parece perfecto y que cuanto antes te hará un nuevo despacho. Pareciese que hasta aquí, el ciclo del negocio se cumple y todo va encaminado de forma positiva.
Aguas en el medio

Llega la orden de entrega y chequeas el precio. Lamentablemente tu proveedor se vio en la obligación de incrementar el precio de la mercancía, producto de: i) mayores regulaciones fiscales, ii) devaluación de la moneda, iii) incremento en los costos asociados a la producción del producto y tantas otras variables que hicieron que para él fuese imposible no aumentar los precios.
Ahora bien, con lo que tienes en caja, solo puedes reponer la mitad del inventario que ya habías vendido por lo que ahora tu negocio pasa a ser la mitad de lo que era antes y adicionalmente debes aumentar los precios y te vuelves un eslabón más en el proceso inflacionario.
Obviamente, mi ejemplo es algo dramático, este tipo de práctica desfasada no es vista en negocios de trayectoria y con control de las entradas y salidas de inventario; no obstante, los efectos intrínsecos si están.
Aguas abajo

¿Una solución para esto? Complicado. El Costo de reposición, de recuperación, de reprocesamiento o en su término en inglés replacement cost, es un asunto que debe ser evaluado detalladamente por cada emprendedor, con el objetivo de prever los impactos que se generaran producto de la compra de nuevos inventarios para la producción o para la venta.
El no evaluar este asunto de manera detallada, hará que sencillamente la entidad no esté en la capacidad de poder darle continuidad al negocio, lo que redundará en frustraciones y el deseo de desistir del mismo en el corto plazo. En países inflacionarios como el nuestro, la reposición es todo un reto que debe ser afrontado con mucho análisis y criterio. No basta solo pensar en el hoy y estar encerrado en las cuatro paredes del negocio. Se debe analizar opciones distintas, productos parecidos, proveedores con mejores condiciones y un sinfín de actividades a las que debemos dedicarle 24/7. Hasta una próxima entrega. @wlagc  http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/ 

domingo, 8 de enero de 2012

Actualidad Financiera y Fiscal en el Diario de Guayana N° 25

Bienvenida al 2012

Aguas arriba

Bienvenido 2012. El 2011 se nos fue volando, parece mentira que hace muy poco estábamos en estos menesteres de inicio de año y en un pestañear se nos fueron 365 días. Eso debe hacernos reflexionar de lo rápido que se va el tiempo y de lo juiciosos que debemos ser con nuestras metas.
Por lo general vivimos difiriendo decisiones esperando que se den mejores condiciones –que probablemente nunca se den como las diseñamos mentalmente- por lo que siempre enero es una buena excusa para ensamblar nuestros mapas mentales y proponernos metas posibles y medibles.
Suena un tanto cliché el esperar una época del año para diseñar una nueva propuesta de vida; sin embargo, podemos engañar a nuestra mente en estas fechas y reprogramarnos para cumplir objetivos.
Aguas en el medio

Desde el punto de vista empresarial, es prácticamente mandatorio planificarnos constantemente -por trimestre puede ser una manera coherente y no desgastadora para hacerlo-, teniendo en mente que nuestra primera parada debe estar orientada en hacer el cierre contable de nuestras cifras financieras de acuerdo a las normas internacionales –empresas que cierran el 31 de diciembre de cada año- y prepararnos para la preparación de la declaración definitiva de rentas –tres meses una vez finalizado el ejercicio fiscal-, por lo que debemos hacer desde ya una planificación bien precisa de los pasos que debemos dar.
Una de las preocupaciones más importantes para efectos de la preparación de la declaración definitiva de rentas es la obtención del flujo de caja para cumplir con la obligación –sumado a los costos y gastos comunes- por lo que es requerido que se vaya gestionando el apartado para cubrir con dicha obligación.
Se puede lograr un ahorro importante con la compra de créditos fiscales líquidos y exigibles, los cuales pueden ser adquiridos en cualquier momento del año con descuentos que van fluctuando dependiendo de la oferta y la demanda, por lo que siempre es interesante dar un paseo por ese mercado.
Otra alternativa más onerosa, es mediante la obtención de créditos bancarios, la cual debe darse solo en el caso en el cual el flujo de caja este seriamente comprometido.
Aguas abajo

Este es un año de retos, por lo que debemos analizar cada movida que vayamos a hacer con el objetivo de mantener la continuidad de nuestros negocios. No basta solo vender, es importante ser eficientes y tomar decisiones inteligentes en todo momento, de esa forma lograremos optimizar y garantizar la estabilidad del negocio.
Como he dicho en el pasado, si somos exitosos en tiempo de crisis, en los mejores tiempos por venir podremos crecer hasta donde queramos. Hasta una próxima entrega. @wlagc  http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/