Emprendimiento/Gerencia/Impuestos/Finanzas/Tecnología/Social/Educación

Opinión



domingo, 28 de agosto de 2016

Actualidad financiera y fiscal en El Diario de Guayana N° 267

Riesgos de la PYMES

Aguas arriba


La pequeña y mediana industria se encuentra fuertemente afectada por efecto de la situación del país. Las grandes distorsiones que existen son obvias y contundentes, producto de toda una serie de eventos y desaciertos que dificultan que el hecho en Venezuela sea una alternativa viable y razonablemente estable en el tiempo, lo que sin duda alguna afecta en mayor o menor medida a empresarios, empleados y Estado. Cada uno con sus consecuencias y muchos de ellos con efectos muy previsibles y desafortunados.

De esta tripartida, el trabajador es el mayor afectado, considerando que el poder de compra que tienen en este momento es prácticamente nulo, dado el divorcio que existe entre el salario y el precio de los productos y servicios básicos, que además de ser escasos, son prácticamente imposibles de adquirir por canales formales o informarles (lo que en sí mismo es otra severa distorsión). El otro gran afectado es el empresariado, quienes ponen capital y vida en liderar proyectos y que pueden ver como en cuestión de minutos puede desaparecer el esfuerzo de años y hasta generaciones.

Aguas en el medio

Por último, el todopoderoso Estado, con su gran poder de imperio, pierde la oportunidad de recaudar tributos de forma consistente y razonable, por el simple hecho de no colocar las piezas del rompecabezas en el sitio que corresponde, y permitir con ello que los actores se desenvuelvan dentro de las limitaciones que el ordenamiento jurídico que cualquier civilizado debe imponer, para con ello regular las relaciones entre ciudadanos, patronos e instituciones. Es una serie de eventos muy sencillos, que generarán beneficios tangibles para el que pone el capital, el que deja el sudor en la faena y el que regula la relación en un ambiente de armonía y productividad.

En estos momentos, lo que ocurre es que fundamentalmente todos debemos poner sobre la mesa lo que nos toca y tratar de garantizar que las empresas se reactiven o mejoren su capacidad, que los que tienen alguna idea de negocio la pongan en marcha, que los trabajadores sientan que trabajando lograran la autorrealización personal y que el Estado termine de entender que cada quien debe hacer lo que sabe hacer, para con ello rescatar la meritocracia.

Aguas abajo

Obviamente siempre conseguiremos personas que hacen gala de los partidos para hacer que priven los intereses personales, antes que los intereses colectivos, lo que sin duda alguna dificultará que se pongan en línea todas las energías para permitir que el ciudadano recupere paulatinamente la calidad de vida que alguna vez tuvo, y que en cualquier país “normal” se puede sentir con solo pisar su aeropuerto. Son tantas las situaciones que vemos en estos momentos, que es difícil entender en la posición en la cual estamos, por lo que el gran reto será ver como salimos de allí, proporcionando condiciones al que quiera producir junto con su gente, generando valor agregado en lo que hace y obteniendo los beneficios que da el esfuerzo consistente.

Hacer esto requiere de mayor seguridad jurídica, incentivos fiscales, flexibilización del sistema cambiario, financiamiento de la banca para empresas productivas, olvidarse de los micrófonos y por sobre todo, dar fin a la corrupción, caudillismo y nepotismo que se ve día a día con tan solo salir a la calle. Si todos los actores entienden que no es momento de parcelas, si no de acciones concretas en favor del colectivo, puede que en un tiempo perentorio volvamos al camino que dejamos de transitar hace ya algún tiempo, pero del cual estamos seguros que conseguiremos en cualquier momento.


Es muy fácil en estos momentos cometer errores de cualquier tipo, lo importante aquí serán los resultados que puedan darse de manera individual y colectiva, lo que hará que en la sumatoria de buenas acciones, se puedan disminuir los riesgos que tienen las pequeñas y medianas empresas (que esperemos sean grandes empresas mañana) que sienten que el mundo se viene encima de forma inminente, siendo estás las que están dando oxígeno al empleo formal, en un momento en el cual todo se está haciendo de forma poco ortodoxa. Solo queda trabajar y propiciar condiciones; los aportes podrán ser verbales o de acción. Lo más interesantes son lo que se den con actos de buena fe. Hasta la próxima entrega @wlagc http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/

domingo, 21 de agosto de 2016

Actualidad financiera y fiscal en El Diario de Guayana N° 266

Distorsiones presupuestales

Aguas arriba


El precio de venta de un bien o servicio está asociado directamente a su costo y/o al valor de mercado de acuerdo a la oferta y demanda de un momento determinado. La combinación de una serie de elementos confluye entre sí para propiciar este fenómeno. Casos excepcionales como el de consultas médicas nos demuestra que un servicio donde la estructura de costo es bastante baja, se traduce en precios oneroso por el simple hecho de que el consumidor o usuario ha estado dispuesto pagar altas tarifas de manera prácticamente inexplicable, más allá de las valoraciones técnicas que puedan darse y que obviamente tienen un peso relativo y razonable que debe ser ponderado, pero que no necesariamente es el único calibrador.

Por otro lado, hay productos que teniendo una estructura de costos altos, terminan vendiéndose con bajos o nulos niveles de rentabilidad ya sea por control de precio o porque la oferta es tan alta que sencillamente la competencia se hace disminuyendo ganancia, lo que en normalmente genera problemas de crecimiento, a menos que el mismo se apalanque con instituciones financieras, las cuales consistentemente han dado parcialmente la espalda al emprendimiento productivo, por el hecho de no ser buen negocio en épocas inflacionarias, dado que el dinero tiene valor solo en el cortísimo plazo.

Aguas en el medio

En la otra acera están los océanos azules y productos de poca o nula producción local, los cuales se terminan convirtiendo en los reyes del mercado y terminan adaptándose a cualquier escenario por confuso y distorsionado que parezca. Puede que estos productos, servicios o sectores se conviertan en las joyas de la corona por un tiempo finito (dado que prácticamente todo sector nació en dichas condiciones), pero que por falta de innovación eventualmente se conviertan en más del montón y terminen construyéndose un océano rojo difícil de transitar. Lastimosamente, pareciese que en estos momentos, cualquier cosa que se produzca será un éxito, por lo que el gran reto será librarse de los temores obvios por los riesgos asociados que en la actualidad existen y que pocos están dispuestos a sobrellevar.

Todos ellos confluyen en el mercado y necesitan de condiciones mínimas para poder generar negocios de forma razonable, requiriendo no sólo del apoyo del Estado como garante del derecho, sino también de empresarios serios y dedicados que realmente se esfuercen en determinar en detalle sus procesos, mientras que en simultáneo producen bienes y/o prestan servicios de calidad que se distingan de la competencia. Allí lamentablemente en muchos ocasiones no tenemos mucho que ofrecer, dado que la subsistencia de los negocios radicará en la investigación y desarrollo, área que ha sido desatendida en importantes industrias que indudablemente requieren de todo ese ingenio para sustituir materia prima, en momentos en los cuales importar se convierte en una proeza.

Aguas abajo 

Con contadas excepciones, todos estos tipos de negocio se deben fundamentar  en una definida estructura de costos que les permita prever de forma sistemática el comportamiento  de variables internas y externas. No evaluarlas, genera más problemas que hacen que sea bastante cuesta arriba mantenerse en pie, y en muchos casos, se logra con sacrificios adicionales de socios y terceros que se empeñan en oxigenar emprendimientos poco analizados.

Una de las variables más importantes son el costo de la nómina y todo lo que está alrededor de ello.  Lo ideal es que se trabaje en función a presupuestos y flujos de caja que permitan predecir los esquemas de negocios que llevemos a cabo y lo lógico es que estemos en la posición de determinar niveles de precio de forma bastante precisa por un lapso no inferior a un año, lo que sin duda alguna dará confianza a todos del camino que se esté tomando. Bajo un esquema de aumento de salarios no programados, se hace arduo este análisis.


No tener la posibilidad de planificarse, o el hacerlo pero tener que cambiar el rumbo 6 y 7 veces en un mismo año, no beneficia a la generación de emprendimientos, dado que propicia la contratación controlada de trabajadores, con beneficios limitados y pocas expectativas de crecimiento, lo que es exactamente lo contrario a lo esperado. Hasta la próxima entrega @wlagc http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/

domingo, 14 de agosto de 2016

Actualidad financiera y fiscal en El Diario de Guayana N° 265

Salarios inflacionarios

Agua arriba


La necesidad de los trabajadores es evidente, considerando que el poder adquisitivo se ha desmejorado de una manera increíble. Este lamentable fenómeno ha hecho que las familias venezolana estén sumergidas en una de las crisis más catastróficas desde que muchos tenemos razón de ser y más la de aquellos que provenimos de clase baja, donde se entendía que teníamos menores oportunidades y que además supuestamente nos alimentábamos con comida para cuadrúpedos. Lo cierto es que en esa época estábamos claros que con estudio y trabajo tendríamos serias  y ciertas oportunidades de prosperar, mensaje que es difícil de vender hoy en día, pero que sigue siendo una realidad razonable, en el entendido que tarde o temprano despertaremos de esta pesadilla.

Ahora bien, ciertamente un salario justo, conque los trabajadores puedan cumplir con necesidades más que básicas es lo ideal. Soñamos con ello, dado que de esto dependerá que cada pieza del rompecabezas este bien alineado y encaje a la perfección en favor de la sociedad, dado que de esa justicia, se sustentará la armonía con la cual podamos coexistir democráticamente, no viendo el canibalismo como una forma viable de vivir sobreviviendo, como desafortunadamente estamos observando hoy en día.

Aguas en el medio

La mejora sustancial de sueldos y salarios es justa. Nadie puede decir lo contrario, dado que no es correcto que familias enteras pasen calamidades para poder medio comer. El problema está cuando no se incentiva que los patrones hagan sus labores sin mayores limitaciones que las que las leyes imponen, dado que con ello se beneficia al trabajador (temporalmente), pero se mata lentamente al empresariado, lo que terminará generando la desaparición progresiva de puestos de trabajo. Sin vacantes, no importará que el sueldo mínimo sean millones de lo que sea, dado que sencillamente no habrá quien los pague y no importará que se emitan cientos de decretos que obliguen a hacer cosas que nadie hará.

Debe haber un equilibrio en el cual el trabajador recupere su poder adquisitivo, hasta el punto en el cual toda persona este en la capacidad de alimentarse, tener una vivienda digna y fija y pueda obtener recreación; todo por un sueldo mínimo, y que este se incremente por antigüedad y/o avances académicos e intelectuales. Pareciese que ese es el mundo imposible, pero lo cierto es que es  el deber ser al cual hemos renunciado en las últimas décadas, con una profundización increíble en este cuarto de hora interminable.

Aguas abajo

Los patronos haremos el esfuerzo, tratando de no profundizar fulminantemente la inflación (como efecto natural ante un aumento salarial), el trabajador creerá que el aumento le servirá de algo (cuando realmente sigue estando muy lejos del valor de la canasta básica)  y con ello se creará una pequeña tregua que durará el tiempo que pase entre el cambio del precio de hoy (de todos y cada uno de los productos disponibles) y el precio de mañana, luego de la redeterminación de costos. Una vez se presionen los precios (cuestión de horas), la luna de miel acabará, pero la diferencia estará en que ahora se necesitará sacar del cajero sacos de bolívares para pagar un chocolate (al que sea tan derrochador como para hacerlo).


Por otro lado, más un empleador verá el cierre de sus negocios como una opción, otros verán el mantenimiento de la nómina actual a muerte (olvidándose de eventuales crecimientos y desarrollos de nuevas unidades) y algunos otros se sentarán a ver como sus empleados van saltando el barco para con ello redistribuir tareas y disminuir costos. Algunos pocos podrán trasladar este aumento al precio y podrán sobrevivir, siempre y cuando sus clientes también estén a flote en algunos sectores muy privilegiados, que incluso ante la crisis tienen algo de oxígeno para aguantar. Otros tantos verán frustradas sus intenciones  de iniciar negocios y verán la migración o el buhonerismo como la mejor forma de vivir en socialismo. En el ínterin, algunos seguiremos de pie, porque sentimos que cada lucha debe hacerse y vencerse en la medida de las posibilidades. No querer renunciar al sueño inicial será la mejor consigna. Hasta la próxima entrega @wlagc http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/

domingo, 7 de agosto de 2016

Actualidad financiera y fiscal en El Diario de Guayana N° 264

Régimen de trabajadores en préstamo

Aguas arriba


El sector primario siempre ha sido considerado como ejemplarizante. Genera un efecto multiplicador único, además que de una u otra forma da una respuesta inmediata al colectivo, lo cual se traduce en bienestar inmediato para la población. Por otro lado, en cualquier sociedad seria, produce niveles interesantes de rentabilidad para el capital que direcciona recursos a dicho sector, sin contar que de estos esfuerzos pueden generarse nuevas cadenas de valor mediante la transformación hasta llegar al consumidor final.

En términos prácticos, zonas enteras se abocan a dirigir todos sus esfuerzos para alentar la agricultura y ganadería, y con ello abastecer a los centros urbanos. Contadas excepciones sueñan con salir de sus lugares de nacimiento para emprender nuevos rumbos, por lo que la meta principal siempre será la de producir la mejor comida orgánica, generando crecimiento, a medida que las ciudades industrializadas crecen. Todo un ciclo perfecto que genera bienestar, producción y rentabilidad. En ese esquema, se muestra que cada quien pone su grano de arena para con ello crear un gran rompecabezas. Cada quien cumpliendo su labor, se genera un todo.

Aguas en el medio

En nuestro país, la situación es un tanto distinta, dado que fundamentalmente el venezolano ha abandonado el campo, buscando oportunidades en las ciudades, desestimando totalmente la agricultura y la ganadería. Todo esto, autogenerado por su hostilidad (aupada por el Estado) para con el empresariado, por considerarlo de forma maquiavélica y no como un componente más dentro del ciclo productivo. Por otro lado, la inseguridad, la falta de insumos y las expropiaciones son asuntos a considerar para cualquier inversionista que no haya tenido un pasado de color verde.

Obreros especializados (o no) en el campo, con mucho manejo del oficio, pero sin conciencia del trabajo que hace el capitalista, el cual asume riesgos y controles de todo tipo, el cual se ve remunerado sencillamente con la generación de beneficios a través del crecimiento constante de proyectos concebidos desde una idea. Frío y claro, el que invierte quiere ver su negocio crecer, mientras en simultáneo ve recompensado su esfuerzo en lo económico.

Aguas abajo

Lo increíble es que en Gaceta Oficial N° 40.950, de fecha 22 de julio de 2016, fue publicada la Resolución del Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo, que estableció un "Régimen Laboral Transitorio" que ordena a las empresas públicas o privadas a proporcionar trabajadores a otras que lo requieran, a los fines de aumentar su productividad. En dicha Resolución se contempla la obligatoriedad (y estratégico) del régimen,  por lo que las empresas están obligadas a proporcionar trabajadores a otras, los cuales deberán contar con las condiciones físicas y técnicas para ejercer las funciones encomendadas y quedarán obligados a prestarlas, durante el lapso de sesenta (60) días, prorrogables por el mismo período.

Es decir, para nosotros será una obligación trabajar en un sector que debería interesarnos a todos, dado que vivimos en un país en el cual la flora y fauna crecen incluso sin planificarlo, lo que hace que nuestras ventajas competitivas y comparativas sean infinitas. No obstante a lo anterior, vivimos en una situación en la cual es difícil lidiar con comunas, pisatarios y cualquier figura bizarra (legal o ilegal) impuesta para desfavorecer al sector más importante de todo el mundo, lo que ahuyenta y asusta al empresario serio con intenciones de invertir y obtener beneficios producto de su trabajo y dedicación (plus riesgos inherentes).

Ocurren cosas inesperadas que demuestran los altos niveles de improvisación en los cuales vivimos. Debemos estar seguros que en algún momento volveremos al campo, cuando exista mayor seguridad jurídica y se haya pasado la página de las expropiaciones y el hostigamiento de propios y extraños que consideran que pueden hacer una labor más eficiente, que la del hombre del campo, acompañado del capital, la tecnología y la constancia. Hasta la próxima entrega @wlagc http://actualidadfinancierayfiscal.blogspot.com/